¡Deportistas, atención! así detecta la resonancia magnética las lesiones que el dolor esconde
En el deporte, jugar con dolor casi se celebra como una virtud. «Es solo una molestia», «ya se me va a pasar», «no puedo parar ahora». El problema es que el cuerpo no distingue entre disciplina y desgaste: sigue acumulando daño aunque decidas ignorarlo, y muchas lesiones que hoy parecen menores pueden volverse crónicas si no se identifican a tiempo.
Jugar con dolor: el hábito que complica las lesiones deportivas
Es habitual que un deportista siga entrenando pese al dolor, sobre todo si compite o tiene una rutina exigente. El problema es que muchas lesiones —desgarros musculares, fisuras, inflamación de tendones— no duelen igual desde el primer día: al principio pueden sentirse como una simple molestia que «se calienta» con el ejercicio.
Seguir entrenando sobre una lesión que no se ha evaluado puede convertir un problema tratable en semanas en uno que tarde meses en sanar, o que se vuelva recurrente. Y a diferencia de una radiografía, que solo muestra hueso, gran parte de estas lesiones ocurren en tejidos blandos que solo se ven con claridad en una resonancia magnética.
Por eso, cuando una molestia deportiva no mejora con el reposo habitual, o reaparece cada vez que retomas el entrenamiento, es momento de evaluarla con imágenes, no solo con sensación.
Lo que la resonancia magnética revela en el deporte
Este estudio permite identificar con precisión desgarros musculares y de meniscos, lesiones de ligamentos (como el cruzado de rodilla o el manguito rotador del hombro), tendinitis, fracturas por estrés y otras lesiones que no se detectan en una radiografía convencional. Con ese nivel de detalle, el médico deportivo puede indicar un tratamiento específico y, sobre todo, estimar con más certeza cuándo es seguro volver a entrenar.
En NÍTIDA realizamos estos estudios con el resonador Signa Victor, un equipo de última generación que ofrece imágenes de alta nitidez en articulaciones y tejidos blandos, interpretadas por radiólogos subespecializados en el sistema musculoesquelético.